Durante la vida en pareja, especialmente cuando pasan varios años, es normal sentir que la relación ha perdido la chispa de los primeros tiempos y que los encuentros sexuales no son lo mismo.
El sentido del humor permite aumentar el optimismo y autoestima de nuestros hijos, nos ayuda en su crianza y en el hogar.
Silvia Sánchez16 de marzo del 2022 a las 14:15
El sentido del humor es una excelente herramienta educativa. La risa nos proporciona energía, conexión con los demás, creatividad y optimismo. El humor ayuda a buscar alternativas, a pensar de forma racional y nos proporciona sentimientos positivos de alegría y gozo. En este artículo veremos qué beneficios tiene y cómo fomentarlo en nuestros hijos.
Para muchas trabajadoras y trabajadores el estrés es una ola que les engulle sin que se den cuenta. FOTO: GETTY
“Estoy muy quemado” es una frase que suele pronunciar alguien que está descontento en el trabajo y que lleva un tiempo soportando esa situación. La percepción que tenemos entonces es que esa persona está mentalmente exhausta y sometida a altos niveles de estrés y ansiedad. Pero las consecuencias del síndrome del trabajador quemado o burnout —reconocido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como una enfermedad— también son físicas.
Pasamos mucho tiempo en nuestras viviendas, especialmente en la era del teletrabajo. Pueden ser un refugio de armonía o un lugar hostil. La ventilación, la luz y el orden son algunas claves para crear bienestar en casa
En el Reino Unido es común ver enmarcado en muchas casas este proverbio: “El hogar de un inglés es su castillo”. Para los británicos, su vivienda es un refugio donde se resguardan no solo de las lluvias pertinaces, también del desorden e inestabilidad del mundo exterior.
Diego Redolar, jefe de la Unidad de Neuroimagen y Neuromodulación del Institut Brain 360
IMA SANCHÍS10/02/2022 23:56Actualizado a 10/02/2022
Medicina de futuro
El cerebro es su patio de recreo del que ha decidido no salir, está licenciado en Psicología, es máster en Neurociencia y en Estadística y Doctor en Neurociencias. Profesor de neuropsicología y codirector del grupo de investigación CNIT de la UOC. Es pionero en la introducción en España de la estimulación cerebral no invasiva e indolora, es decir, corrientes eléctricas que aplicadas con una frecuencia determinada y sesiones continuas consiguen corregir el mal funcionamiento de determinadas zonas cerebrales en patologías como la depresión, el TOC, el alzheimer, la fibromialgia, el parkinson, y en todo tipo de adicciones. “En la depresión, por ejemplo, se están observando avances significativos con esta técnica después de tres semanas en pacientes que durante meses no habían respondido al tratamiento farmacológico”.
Un estudio señala que las relaciones se han vuelto más emocionales, y aspectos más subjetivos como el desamor generan rupturas, frente a cuestiones más objetivables, como los problemas económicos, de antaño
La sociedad evoluciona y con ella la manera en que se crean y se diluyen las relaciones amorosas, que no es la de antaño LV / Ana Jiménez
JOSEP FITA12/02/2022 06:00Actualizado a 12/02/2022
El paso de los años conlleva cambios, y estos se reflejan en todas las esferas de la sociedad. También en las parejas. No sólo ha cambiado el concepto de relación (ahora hay mucha más variabilidad que se aleja de la pareja convencional de toda la vida), sino también los motivos por los que éstas se acaban. No hace muchos años, las parejas rompían menos y por distintas razones que las actuales. Antes, una relación podía llegar a su fin por razones objetivables (léase: motivos económicos, adicciones, haberse casado muy jóvenes, el incumplimiento de los roles conyugales…). Ahora, se rompen por motivos mucho más subjetivos, como puede ser el desamor.
El sueño es, con frecuencia, una de las rutinas saludables más infravaloradas. Dormir las horas necesarias y tener un descanso de calidad es un placer para unos y un lujo para otros. Y lo que muchas personas no saben es que tener una buena rutina del sueño es fundamental para nuestra salud física y mental.
Un estudio advierte de que los menores con menos recursos tienen una probabilidad cuatro veces mayor de sufrir problemas de salud mental que aquellos que viven en hogares más acomodados
Dos niñas, en su casa durante el confinamiento por la pandemia del coronavirus en abril de 2020.ÁLVARO GARCÍA
A Judith le diagnosticaron depresión, ansiedad y trastorno adaptativo a los 11 años. “El tema del suicidio lo pensaba cada día, cada noche”, recuerda ahora con 18 años. También ha tenido trastornos alimenticios por el acoso al que se enfrentaba en la escuela, donde le hacían bullying. No obstante, consiguió ayuda y su estado mental estaba mejorando. Hasta que llegó la pandemia: “Me caí totalmente”. Judith le pone cara a otro problema más que la covid-19 ha agravado: las enfermedades mentales en la infancia y la adolescencia. Su testimonio está recogido en el último informe de Save the Children, en el que la ONG concluye que los trastornos mentales entre menores de 4 a 14 años de España se han triplicado desde 2017, el último daño con datos comparables, algo que la organización atribuye a la crisis del coronavirus. Además, se advierte de que los niños de las familias con menos rentas tienen más posibilidades de sufrir este tipo de problemas.