En el campo del sexo hay muchos tabúes y prejuicios que pueden perjudicar nuestro lado más íntimo y erótico, tanto en los hombres como en las mujeres. Pero los referidos a los primeros puede que estén menos visibilizados, porque muchos varones -no todos- no quieren expresar sus debilidades en general, y mucho menos en esta esfera en particular por temor a que se asocie con una masculinidad frágil.
El sábado, día 29, será esta taller en el que cultivaremos, con otras personas, nuestra curiosidad por ampliar el conocimiento sobre nuestra identidad. Lo haremos desde el enfoque de #trabajodeprocesos, con #humor , #confianza y #profundidad🦚
Es una formación #presencial en la #naturaleza
Plazas límitadas. Para inscribirte utiliza este formulario https://lnkd.in/eEkN-i3
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Todos llevamos un niño o niña interior como ser oculto que determina nuestra forma de ser. La persona que somos depende, en gran medida, de cómo vivimos la infancia y los patrones de conducta que entonces adquirimos. Felices, solitarios, expansivos, introvertidos, románticos o aventureros, son diversas formas de ese niño que mora en nosotros. Por mucho que seamos adultos, esa parte infantil sigue viva.
Realizamos unos siete millones de respiraciones al año. Aunque la mayor parte del tiempo sea un acto inconsciente, podemos controlarlo e influir en nuestros estados emocionales
El coronavirus ataca los pulmones y puede causar daños importantes. Cuando una de las funciones más críticas del organismo se ve amenazada, nuestro sistema respiratorio activa la alerta roja. El hecho de que somos seres que respiramos sin interrupciones significativas, desde el nacimiento hasta la muerte, debe considerarse fundamental. Tomamos alrededor de siete millones de respiraciones por año. Si la esperanza de vida promedio es de 80 años, se suman más de 560 millones en una vida. En salud y en reposo, es algo natural, lo hacemos sin esfuerzo y sin pensar. En el tiempo en que se lee este artículo, se respirará unas 90 veces y se suspirará dos; como explica Jack Feldman, neurobiólogo de la Universidad de California en Los Ángeles, periódicamente generamos suspiros rítmicos para mantener inflados los alvéolos pulmonares. Respirar, como lo hacemos comúnmente, después de todo, es nuestra manera más elemental de lograr sintonía o ajuste. El yo y la respiración están entrelazados: psique significa alma o espíritu, pero también respiración. No solo es esencial para la supervivencia, además tiene una función fundamental en el desarrollo de la autoconciencia. Nuestro yo comienza como un cuerpo que respira. Antes de que podamos hablar, ya estamos respirando. En su ensayo Poesía y respiración contenido en el volumen El arco y la lirael poeta Octavio Paz dice: “Existe una relación indudable entre la respiración y el verso: todo hecho espiritual es también físico”. Para Paz, respirar bien es “una manera de unirnos al mundo y participar en el ritmo universal. Recitar versos es como danzar con el movimiento general de nuestro cuerpo y de la naturaleza”. Si bien la respiración se manifiesta a través de los pulmones, también está presente fuera de nosotros. Con cada intercambio de aire, nos encontramos entretejidos en las corrientes de una presencia envolvente, una atmósfera, de la que somos inseparables y sin la cual nos sería imposible sobrevivir.
A todos nos gustaría ser más felices y sufrir un poco menos. Nuestra tendencia a asociar el hacer y el tener con el ser, nos lleva a dar por hecho que, si nos esforzamos mucho, si hacemos muchas cosas y tenemos éxito, entonces seremos felices
A todos nos gustaría ser más felices y sufrir un poco menos. Nuestra tendencia a asociar el hacer y el tener con el ser, nos lleva a dar por hecho que, si nos esforzamos mucho, si hacemos muchas cosas y tenemos éxito, entonces seremos felices. Todavía no hemos caído en la cuenta de que los vacíos del ser no se pueden nunca llenar con el tener. Por eso cualquiera de nosotros puede tener un gran confort y bienestar y, sin embargo, no ser feliz. Hablar del ser es todo menos fácil porque el mismo lenguaje que precisamos para describirlo, pertenece a la ontología, que es una parte de la metafísica. Si el simple hecho de hablar del ser nos genera ya semejante desafío, tener la experiencia de lo que es el ser, tampoco parece tarea fácil. El tema no es baladí porque se trata de embarcarse en un viaje interior que nos lleve a experimentar de una forma directa, lo que es en sí una experiencia suprasensorial. Por eso en este viaje, que no deja de ser un viaje de héroes y heroínas, hemos de saber cómo podemos pasar de un mundo puramente conceptual y descriptivo, a uno experiencial y contemplativo.
Cuando tus familiares, compañeros, amigos y conocidos te saludan con el “¿cómo estás?” de rigor, lo hacen por quedar bien. O eso piensas tú, que das por hecho que conocen la respuesta. Porque tú, ya acabes de discutir con tu pareja o te duela la muela del juicio, respondes siempre lo mismo: “¡Muy bien!”. Así, con exclamaciones. Como si fuera el mejor día de tu vida. Incluso sacas una sonrisa —o media, según el día—, a ver si por esas te convences a ti mismo. Reconoce que en este punto eres un poco falso… ¿Pero a qué viene tanta mentira?
Érase una vez una persona que se negaba a crecer, sus relaciones nunca avanzaban, llegaba tarde a todas partes y no aceptaba más normas que las suyas. ¿Te suena? Podría ser la descripción de un adolescente de un lugar llamado Nunca Jamás, pero hablamos de gente a la que ya le pesan las primaveras. La psicología le ha puesto nombre al problema (y no hay que ser un lince para adivinarlo): el síndrome de Peter Pan, que viene a decir que falta madurez emocional. La cuestión es: ¿tiene solución?
El objetivo de esta actividad es crear un espacio de diálogo entre hombresinteresados en reflexionar sobre la violencia que experimentan las mujeres y sobre cuál es nuestro papel como hombres para eliminarla.
Se ha cumplido hace poco un año de este momento pandémico que estamos viviendo a nivel mundial. Un año muy intenso, en el que vamos aprendiendo sobre la marcha a sobrellevarlo, con diversidad de estados emocionales, con diversidad de experiencias, un año duro a nivel relacional, un año de introspección, un año de rabia, congelamiento, etc.
Os proponemos haceros esta pregunta. ¿Cómo es la vida que quiero (queremos) vivir? Quizá ahora sea un buen momento para encontrar respuestas, quizá ya lo hayas hecho y estés cambiando tu forma de estar en el mundo, quizá estés deseando que esto termine para volver a lo que hacías antes, quizá te bloqueas a pensar en la respuesta, porque ahora mismo estas enfocado en otras preguntas. Si te sientes llamada/o a contestar esta pregunta de forma colectiva, te queríamos invitar al FORO ABIERTO que tendrá lugar el 23 de febrero de 18 a 20 de la tarde (CET) Coste de la actividad 5 €. Si te quieres inscribir mándanos un email a raul@raulrodriguezprocesos.es, raurodg@gmail.com o jordicornetauge@gmail.com