Las aventuras no siempre vienen motivadas porque haya un problema en la relación principal. A veces las personas buscan solo salir de la rutina y explorar nuevas sensaciones.
El problema reside en que si la relación no es abierta, recomponerla después de un engaño es un tarea muy difícil.
Una escena de la serie ‘Mad Men’. FOTO: CORDON PRESS
Es de esperar que la falta de la atención y el apoyo de calidad necesarios para hacer frente a las necesidades de salud mental aumente como consecuencia de la cantidad de personas que viven con esta afección
Cómo logra la inteligencia artificial, en cualquiera de sus manifestaciones, llegar a habitar el cuerpo humano y, por tanto, alterar sus límites físicos y psicológicos? ¿Cómo entra en nosotros esta otredad? Los ordenadores son máquinas cada vez más íntimas, frente a ellas no solo nos situamos como usuarios, sino como verdaderos compañeros. ¿En qué momento podemos decir que adquieren para nosotros el estatus de un sujeto sensible? La base de la inteligencia artificial es la noción de que la esencia de la vida mental es un conjunto de principios que pueden ser compartidos por personas y máquinas. Irónicamente, este principio fundamental la acerca al psicoanálisis: inherente a ambos campos hay una duda radical sobre la autonomía del yo, el hecho de no sentirnos “uno con nosotros mismos”. Un yo que, o se descentra en la trama del inconsciente, o, seducido por la inteligencia artificial, apuesta por disolverse en el programa. El psicoanálisis —en tanto que se aproxima a lo más humano: el cuerpo, la sexualidad, los patrones de apego— podría darnos una clave para entender nuestras relaciones en desarrollo con este cambiante mundo de objetos.
La pandemia y una mayor conciencia de la importancia del bienestar psicológico, la soledad y la incertidumbre han hecho que los pacientes se multipliquen en este edificio de Lavapiés, en Madrid
En el centro de salud mental del distrito centro de Madrid, en la calle Cabeza, los lunes, a la una, hay prevista una sesión del grupo de prevención de suicidio. Lo integran doce personas que con frecuencia han pensado y piensan en matarse. Algunos lo han intentado alguna vez. Lo dirigen Silvia Oliván, una de las tres psicólogas clínicas del centro, y Carmen Pertejo, una de las tres enfermeras especialistas en salud mental. Los pacientes entran en una sala amplia, algo desangelada, con sillas de oficina dispuestas en círculo. Hay desde jóvenes angustiados de 18 años a jubilados de más de 70. Empiezan hablando de cómo les ha ido la semana, qué tipo de ansiedades les han sobrevenido en los últimos días. Hasta que enseguida surge un tema concreto que la psicóloga utiliza para tirar del hilo: “Que puede ser, por ejemplo, que alguien no aguanta a su madre, o al revés: que no te puedes separar de tu madre”, explica Oliván, con más de 20 años de experiencia. Eso sirve de detonante. “De lo que se trata es de que conecten consigo mismos. Y a través de los otros es más fácil, porque se produce un efecto espejo: si a este le pasa esto, no es tan raro lo que me pasa a mí. Tienen que ser capaces de atravesar las heridas que cargan, como maltratos infantiles o abusos, que a veces no saben ni siquiera que arrastran, y aprender a enfrentarse a lo que les duele, no a huir de él”.
Los profesionales destacan que la estructura es “muy buena”, pero que son necesarios más profesionales: ahora hay solo seis para atender a cada 100.000 niños y adolescentes en España
Isabel Cuéllar, psicóloga clínica, el 30 de agosto en Madrid.. CLAUDIO ÁLVAREZ
Las cifras son desalentadoras. En 2021 se suicidaron 22 menores de entre 10 y 14 años en España, la cifra más alta desde 1991. El teléfono de ayuda para jóvenes con pensamientos suicidas de la Fundación Anar atendió 4.554 llamadas el año pasado, frente a las 958 de 2019. La pandemia disparó los trastornos de conducta alimentaria y las autolesiones entre los jóvenes. Y un tercio de las llamadas al teléfono de información toxicológica por intentos de suicidio son de menores de 20 años. Para atender el incremento de la demanda, en el sistema público de salud trabajan a contrarreloj unos 540 psicólogos clínicos especializados en atención infanto-juvenil. Son, aproximadamente, un 19% del total de profesionales a nivel nacional. Conseguir apoyo psicológico público, rápido, constante y duradero en España es una odisea para la población general, pero todavía lo es más para los niños y adolescentes que sufren enfermedades o trastornos psicológicos, quienes han asistido en primera línea al empeoramiento inevitable de su salud mental. Los expertos insisten en que la estructura del sistema público es muy buena, y la formación excelente. Pero falta personal.
Una situación extrema impacta negativamente, pero la definición de trauma ha cambiado a lo largo del tiempo y ahora manejamos una acepción que tiene en cuenta la vivencia subjetiva
El trauma multiplica por 11 el riesgo de consumir sustancias ilícitas y por 4 el de padecer depresión.POVOZNIUK (GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO)
Los efectos del trauma psíquico sobre la salud física y mental están demostrados. En concreto, haber vivido un trauma en la infancia se asocia a padecer con mayor probabilidad obesidad, hipertensión, diabetes, ictus, enfermedades cardiovasculares y muchos tipos de cáncer. Aunque nos ha costado admitirlo, ya nos lo creemos: el ambiente (traumático) influye en la mente; y la mente en el cuerpo, y viceversa. Por eso, los médicos del siglo XXI deben saber cada vez más de emociones y vivencias (la nueva medicina narrativa), y los psicólogos deben conocer mejor las respuestas neuroendocrinas al estrés, su influencia sobre el sistema inmune. En definitiva, el sustrato biológico que hace que “la mente” no sea un ente abstracto que salga de la nada, sino de un organismo muy interesante resultado de la evolución.
Durante el enamoramiento y la consolidación de la pareja ocurren una serie de cambios a nivel cerebral y se incrementa la liberación de las denominadas hormonas del amor, la oxitocina y la vasopresina.
Las investigaciones concluyen que a partir de los cuatro años de relación desciende la importancia de la sexualidad y aumenta la necesidad de prolongar la relación a largo plazo y la complicidad mutua
Rosalía y Rauw Alejandro durante un concierto. Videoclip ‘Beso’-Youtube
JOSÉ ANTONIO HINOJOSA POVEDA
12/08/2023 06:00 Actualizado a 12/08/2023 10:20
Que el amor impregna todos los aspectos de nuestra vida cotidiana es algo que está fuera de toda duda, incluso cuando se trata del ajeno. Basta con asomarse a los medios de comunicación o a las redes sociales para comprobar la expectación que está generando el fin del romance entre Rosalía y Rauw Alejandro.
El amor es quizás la emoción que con mayor intensidad experimentamos los seres humanos. Desde los albores de nuestra civilización nos han contado cómo la creación del mundo se resume en una serie de episodios amorosos protagonizados por titanes y dioses. Legendaria es la pasión de París por Helena, que desencadenó una de las más memorables contiendas de la mitología.