El amor, una de las expresiones de la emoción básica de la alegría, sirve para abrirnos a los demás, para conectarnos a los demás y compartir, como seres sociales que somos, en un equilibrio entre el dar y el recibir.
Otras expresiones de la alegría serían la amistad, el afecto, el erotismo, el cariño, ….
Una buena gestión de esta emoción aporta serenidad, sentimiento de estar conforme con uno mismo, de conexión con el otro. Una mala gestión nos puede conducir a la euforia o a la tristeza.
Hace unos días, un medio de comunicación mostraba la desoladora imagen de varios parques vacíos tras la noche de Reyes. Años atrás, las imágenes se repetían, niños felices, jugando con sus nuevos juguetes, estrenando patines y adultos enseñando a los niños a montar en bici.
¿Qué está ocurriendo con la infancia? No solo quedaron atrás los juegos en la calle, el rescate, la comba o el escondite, esta es nuestra realidad hoy en día, en las calles como en los parques de las ciudades, cada vez hay menos niños jugando.
¿Cuál es el motivo de este cambio en el juego de los niños? ¿La seguridad? ¿El creciente tráfico de las ciudades? ¿Un aumento del uso de aparatos electrónicos y pantallas? ¿La falta de tiempo?
La envidia se
manifiesta como un estado emocional doloroso, un estado de carencia y un ansia
por satisfacer esa carencia. Lo excesivo del ansia de amor impide saciarse y
estimula mayor frustración y dolor, perpetuando el sentimiento de escasez, de
carencia. Nunca se siente feliz con lo que tiene y siempre mantiene una cierta
esperanza de obtener lo que le falta, lo que necesita, que se traduce en una
constante demanda. Cree que lo que necesita siempre es algo que viene de fuera.
El hambre de
amor, la voracidad característica de la envidia tiene su origen temprano en el
sentimiento infantil de carencia, de frustración, de celos frente a otra
persona que sí posee aquello que uno necesita.
Tal Ben-Shahar (Ramat Gan, Israel, 1970), doctor en Psicología y Filosofía por la Universidad de Harvard, donde fue profesor 25 años, lleva otros tantos estudiando la felicidad. Como muchos otros expertos, cree que el gran enemigo del bienestar es el estrés: el 94% de los universitarios estadounidenses lo sufren. «Es la nueva pandemia global», dice en alusión al calificativo empleado por la Organización Mundial de la Salud. Los médicos lo llaman el «asesino silencioso», cuenta. Pero el psicólogo israelí cree que durante años se ha estado mirando al lado equivocado; no hay que estudiar los factores que lo provocan, sino las conductas que no lo curan. «Hemos dejado de darle importancia al descanso, a la recuperación y no basta con el sueño», apunta.
Hay muchas situaciones cotidianas que pueden generar conflictos en una pareja, desde a quién le toca bajar la basura o sacar al perro hasta qué película elegir para ver una tarde de domingo, pasando por quién controla el mando de la tele. La mayor parte de las veces tienen fácil solución, pero hay problemas que pueden marcar un antes y un después, incluso suponer el principio del fin de una relación. Es lo que científicos de la Universidad de Pensilvania (EE UU) denominan «turbulencia relacional».
“Hola, soy Manu y tengo ansiedad generalizada”. Así solía presentarse Manuel García (31 años) cuando conocía a alguien. “Me di cuenta de que no siempre funcionaba porque hay personas que pueden utilizarlo en tu contra si tienes un momento bajo”, cuenta García a Verne en conversación telefónica. Para él, lo más complicado de convivir con este trastorno mental “es la incomprensión de los demás”. “Tú solo quieres que te entiendan y que respeten tus limitaciones, como no poder ir a una discoteca abarrotada de gente, por ejemplo. Pero no todo el mundo es capaz de hacerlo. Yo he llegado a perder amistades, e incluso parejas, por ello”.
Uno de los libros básicos para conocer el origen y tratamiento de los trastornos sexuales más comunes.
Sencillo de leer y con ilustraciones e indicaciones claras.
Un libro apto para profesionales del la psicoterapia y para público en general interesado en aprender sobre temáticas sexuales, tanto si necesitan terapia sexual como si quieren ampliar sus conocimientos o técnicas sexuales en solitario o en pareja.
Helen S. Kaplan (1929-1995) fue profesora de psiquiatría en la Facultad de Medicina de la Universidad de Cornell y directora del Programa de Terapia y Educación Sexual de la clínica neoyorquina Payne Whitney. Está considerada una de las máximas autoridades en disfunciones sexuales. Entre sus obras destacan La eyacualación precoz y Manual ilustrado de terapia sexual.
La palabra Eneagrama deriva del griego «ennea» (nueve) y «grammos» (figura). Esencialmente, el Eneagrama describe nueve personalidades básicas denominadas eneatipos, representadas a través de una figura geométrica circular con nueve puntas.
A nivel individual, el Eneagrama ayuda a desarrollar una mayor auto consciencia y aceptación de uno mismo, asumiendo finalmente la responsabilidad de nuestro comportamiento, reconociéndonos como fuente principal de los problemas y dificultades.
Aplicado a la psicoterapia, el conocimiento del eneagrama por parte del terapeuta le puede servir a este como herramienta para plantear hipótesis de trabajo con el paciente, una especie de guía, siempre adaptándose al momento y a las peculiaridades y necesidades del paciente.
El Eneagrama se ocupa más del comportamiento normal (neurosis) que de las patologías.
Añado a continuación un breve vídeo explicativo sobre lo que es el enegrama, creado por Jordi Pons, psicólogo de Barcelona, gran conocedor del enegrama, y muy activo en YouTube.
El amor parece haberse convertido en un objeto de consumo de usar y tirar. Tinder ha provocado que, ante tanta oferta, cueste apostar por alguien a largo plazo porque siempre parece que haya más dónde elegir. Nos da miedo aferrarnos a una persona, pero la realidad es que nos sigue dando mucho más miedo soltarla. Dar el paso de dejar una relación sigue siendo complejo por mucho que pensemos que al otro lado nos espera Tinder. O, quizás, precisamente por eso.