Este taller telemático está dirigido a que los hombres reflexionemos sobre la experiencia de la paternidad desde dos ejes: Ser padres, pensando colectivamente qué significa este rol; y el Estar presente, con los conflictos, emociones encontradas y vivencias de todo tipo.
Por una vez, los españoles estamos de acuerdo: el confinamiento no es fácil. Muchas horas entre cuatro paredes, demasiada incertidumbre en el ambiente y tiempo de sobra para preocuparnos por todo. Pero si a la gran mayoría se le está haciendo demasiado largo, también hay quien, ahora que puede, se niega a salir de casa. En muchos casos es una reacción normal, en muchos otros se explica por algún tipo de fobia. ¿Cuáles son los problemas más comunes? ¿Cómo se manifiestan?
Una mirada reflexiva a la experiencia de la paternidad
Ser padre es una experiencia transformadora, en la que emergen nuevos retos, conflictos internos y relacionales, emociones, que incluso podemos vivir en soledad. ¿Cómo vivir la paternidad de una manera más consciente?. ¿Cómo estar más presente en este proceso?
Libro sobre el eneatipo Dos. Caracterizado por la pasión dominante del Orgullo, el libro hace un exahustivo análisis de la psicología de este eneatipo, sus emociones y su pasión por el amor. Presenta vivencias de personas de este eneatipo, que nos permiten conocer sus procesos emocionales internos, matizados por el subtipo dominante: conservación, social, sexual
Naranjo, Claudio (2020). Orgullo. Caprichosos, Histriónicos y Conquistadores. Barcelona: Ediciones La Llave
Comenzó como un mal sueño en el que España entera acabó encerrada en casa. Los confinados sintieron sorpresa, miedo y hasta euforia, cuando aceptaron la situación como una oportunidad para concluir proyectos abandonados. Casi mes y medio después, todo ha cambiado: el cansancio, el agobio, la incertidumbre, la preocupación y la desesperación se hacen notar. La vida es ahora peor, no hay que negarlo. Es más, reconocerlo es el camino para aliviar el sufrimiento y asegurar que las emociones desagradables de hoy no engendran un problema grave mañana. Cómo hacerlo también se aprende.
Dada la situación actual de estado de alarma por pandemia, que está teniendo consecuencias importantes a nivel, psicológico, emocional, económico y social en muchas personas, con el consiguiente elevado nivel de angustia y estrés. La Junta Directiva de la AETG (Asociación Española de Terapia Gestalt) y la Comisión Social, están elaborando un plan de acción de acompañamiento y escucha emocional en crisis para atender a personas que lo necesiten: enfermas, familiares de contagiadas, personal sanitario y de servicios, aquellas que se encuentran solas en sus casas, etc.
Diversos hospitales ya se han puesto en contacto con la AETG, para solicitar ayuda, por lo que la respuesta vamos a intentar que sea acorde a la situación que estamos viviendo, es decir, lo antes posible.
La gula se manifiesta en una debilidad por el placer, en una tendencia hedonista; en una insaciabilidad que se traduce en querer más de todo. La insaciabilidad no comporta insatisfacción, porque en su actitud está implícito que puede conseguir eso que tanto desea y busca. La parte carencial es ocultada por el entusiasmo del deseo.
Podemos decir que el tipo 7 ha logrado a algún nivel sustituir su necesidad de amor por la necesidad de placer. En su experiencia temprana, el amor ha sido sustituido por los mimos y el goloso se agarra a ellos para no conectar con el dolor de la frustración de una necesidad más básica. La autocomplacencia, la autoindulgencia son maneras de conformarse, mientras que la rebeldía o la falta de disciplina apuntan a un resentimiento mantenido muy oculto. Tener todo lo que se pueda desear, darse todos los caprichos, ver la vida con un cristal rosado garantiza que no sea necesario sacar ese resentimiento.
En los últimos tiempos, la neurociencia está desvelando secretos apasionantes del cerebro, pero también está difundiendo algunas ideas que causan confusión. Por ejemplo, Eric Kandel, premio Nobel de Medicina, ha llegado a afirmar que «el cerebro construye nuestra experiencia sensorial, nuestros pensamientos y emociones, y controla nuestras acciones». Es fácil interpretar este tipo de afirmaciones de manera que releguemos al ser humano a una especie de robot biológico, un ser incapaz de cambiarse a sí mismo. La lógica dice lo contrario, y la capacidad de aprender demuestra que no es así.
La psiquiatra y psicoanalista francesa Marie-France Hirigoyen, que acuñó el concepto del acoso moral, publica en español su libro ‘Los narcisos han tomado el poder’
LA ANFITRIONA recibe junto al inevitable diván en su gabinete de la Rue Racine, en el cogollo del Barrio Latino de París. Aquí suele acoger a toda esa pléyade contemporánea de almas en pena por motivos de estrés, depresión, adicciones, disputas familiares, acoso laboral, acoso sexual y el menos evidente (pero no el menos dañino) de los acosos: el moral. Algo sabe de eso Marie-France Hirigoyen (Coulaines, Francia, 1948): fue ella quien acuñó el concepto en 1998 en su libro El acoso moral. El maltrato psicológico en la vida cotidiana, verdadera piedra de toque para lo que acabaría suponiendo su inclusión en el Código Penal francés, con castigos de hasta dos años de prisión para el empleador que acose o permita el acoso. Luego vinieron otras incursiones editoriales por los males de nuestra era, como El acoso moral en el trabajo, Mujeres maltratadas o Las nuevas soledades. Todos estos libros, al igual que Los narcisos han tomado el poder, han sido publicados en español por Paidós. Hirigoyen, que se formó en Estados Unidos y llegó a colaborar con el FBI en un estudio sobre asesinos en serie, es una de las grandes expertas mundiales en victimología y violencias de tipo psicológico, perverso y terrorista. También fue asesora del presidente de la República Francesa Jacques Chirac —hoy fallecido— para cuestiones relativas al acoso y los malos tratos.
También influye en nuestra fortaleza mental, lo que se conoce como resiliencia: ayuda a afrontar los traumas vividos y aprender de ellos y utilizarlos como parte de nuestro crecimiento personal
Cuenta Luis Moya Albiol, catedrático de Psicobiología de la Universitat de València, que de niño disfrutaba haciendo teatro y le gustaba ponerse en el lugar de los personajes para acercarse a su forma de sentir, de pensar y de actuar. Sin conocer siquiera todavía el término, el hoy doctor en Psicología estaba trabajando la empatía, una capacidad a la que ya en la adultez ha dedicado años de estudio y tres libros, el último de ellos Educar en la empatía, el antídoto contra el bullying(Plataforma Editorial).